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'Nueva crónica y buen gobierno'

Publicado: 2016-01-01

Estamos, sin duda, ante uno de los acontecimientos editoriales de este año, seguramente el de mayor significación cultural para el Perú. El gran historiador y ensayista Carlos Araníbar nos entrega una edición en cuatro tomos de Huamán Poma de Ayala, la más admirable de las que se hayan efectuado hasta ahora de su 'Nueva Crónica y buen gobierno'. 

El primer tomo, luego de una sólida presentación, brinda una cuidadosa versión paleográfica del códice original, descubierto en la Biblioteca Real de Copenhague por Richard Pietschmann en 1908 y publicado por Paul Rivet en 1936.

El segundo tomo, denominado “Galería ilustrada de Huamán Poma; Perú antiguo y Perú colonial”, acoge los casi 400 dibujos con que el cronista indio ilustró su obra. A diferencia de las anteriores ediciones, Araníbar ha separado el material iconográfico del texto escrito, aunque, al reproducir facsimilarmente los grabados, figura el número de folio del manuscrito, de modo tal que el lector puede ubicar el texto contiguo al dibujo correspondiente. Debido a ello, la edición de Araníbar constituye verdaderamente una nueva edición, la primera (como Huamán Poma, que considera a su obra la primera de un tipo de crónica) que busca resaltar la contribución de Huamán Poma, andinamente más plena en lo iconográfico que en su andinización de un idioma extranjero (el español) y de un sistema de comunicación (la escritura alfabética) ajeno a la oralidad andina.

La relevancia de su mensaje iconográfico ha sido resaltada por Rolena Adorno y Mercedes López-Baralt. Araníbar lo enarbola sin ambages: “El corazón de la obra no es el texto escrito, sino la galería iconográfica de casi 400 grabados originales, a la que el cronista indio añadió el texto que los acompaña. Historia a dos niveles: dibujos para el analfabeto, textos para el que sabe leer” (solapa de los cuatro tomos).

El rango de primera y nueva edición se percibe también con nitidez en el tomo tercero: una versión modernizada con 1832 notas aclaratorias. Estas, con erudición abrumadora, invitan al cotejo no solo con los cronistas de Indias, sino con los autores mencionados por Huamán Poma, además de un minucioso rastreo en escritores de la época para detalles ortográficos, formas coloquiales y modismos. Y, por cierto, la versión modernizada obedece al objetivo primordial de Araníbar, al constatar que las anteriores ediciones de la Nueva crónica están destinadas al especialista y no al público en general: “No nació para quedar en manos de un puñado de elegidos, alegra el ánimo ver que proliferan afanes por estudiarla y difundirla. Ojalá que la presente edición […] puede ser leída y disfrutada por muchos lectores, cumpliéndose el caro anhelo del autor: ‘Esta crónica es para todo el mundo’” (tomo I, p. 14). Tarea cuanto más necesaria al tratarse de la crónica que mejor transmite la cosmovisión prehispánica.

El entusiasmo de Araníbar llega a extremos polémicos, convencido de que el Inca Garcilaso es un narrador fantasioso (magistral, literariamente hablando), mientras que Huamán Poma sería el “primer historiador peruano”: “Hace un buen medio siglo, en un prólogo gris y escrito a vuelapluma, dije que la Nueva crónica es uno de los libros más importantes que se han escrito en el Perú. Hoy me honro al rectificarme: ES EL LIBRO MÁS IMPORTANTE QUE SE HA ESCRITO EN EL PERÚ” (tomo III, p. 885).

De lo que no cabe duda es de que la edición de Araníbar es la más importante de esta crónica monumental, completando su faena, en el tomo cuarto, con minuciosos índices y la traducción al español de los pasajes en quechua y aimara, a cargo del notable lingüista José Alejandro Cárdenas Bunsen.

Felipe Huamán Poma de Ayala, 'Nueva crónica y buen gobierno', 4 tomos. Lima, Biblioteca Nacional del Perú, 2015.

(Publicado en la revista PODER, diciembre del 2015)


Escrito por

Ricardo González Vigil

Crítico de libros.


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